Habitar la creación.

La memoria de un refugio en el ‘Proyecto Colònies DANA’ junto a FAMPA-Valencia y financiado por el Ministerio de Juventud e Infancia.

Hay refugios que aparecen en los mapas. Y hay otros que solo pueden encontrarse cuando alguien se atreve a detener el paso. No tienen puertas que cerrar ni ventanas que proteger. No prometen que afuera deje de llover. Tampoco apartan el ruido del mundo. Simplemente ofrecen algo mucho más difícil de encontrar: un lugar donde poder existir sin necesidad de defenderse.

Eso fue, y seguirá siendo, El Refugio Creativo.

Un espacio tejido lentamente, taller tras taller, con la delicadeza de quien sabe que la confianza nunca se exige: se cultiva. Como se cultiva un jardín. Como se cuida un fuego pequeño para que no se apague. Como se sostiene el silencio cuando todavía no ha llegado la palabra.

habitar la creacion 2

Porque antes de las creaciones, estuvieron las miradas.

Antes del color estuvo el gesto.

Antes de la forma apareció el permiso.

El permiso de no saber. De equivocarse. De romper y volver a empezar. De ensuciarse las manos sin miedo. De descubrir que también los materiales tienen memoria y que, a veces, un trozo de arcilla, un hilo, una mancha de pintura o un papel rasgado pueden decir aquello que la voz aún no alcanza.

La creación fue el idioma común. No uno que hubiera que aprender, sino uno que ya habitaba en cada niño y niña, en cada adolescente, esperando el momento de ser escuchado.

Y entonces comenzaron a suceder esas transformaciones que rara vez hacen ruido.

Las más importantes nunca lo hacen.

Suceden despacio.

En el instante en que una niña decide ocupar por primera vez todo el espacio de la hoja. En el adolescente que descubre que no necesita hacerlo perfecto para que tenga valor. En quien encuentra un lugar dentro del grupo sin dejar de ser quien es. En las manos que dejan de esconderse. En la respiración que, casi sin darse cuenta, recupera un ritmo más amable. En la certeza de que crear también puede ser una manera de habitarse.

habitar la creacion 3

Porque el arte, cuando encuentra un encuadre que lo sostiene, deja de ser únicamente una producción para convertirse en una experiencia. En una conversación silenciosa entre el mundo interior y aquello que toma forma fuera de uno. En un puente. En una posibilidad. En una pregunta que no necesita responderse inmediatamente para ser valiosa.

Durante estos casi dos años no solo nacieron imágenes. Nacieron tiempos. Tiempos distintos.

Tiempos donde una emoción podía quedarse el tiempo suficiente para ser mirada. Donde el error perdía importancia frente al proceso. Donde el grupo aprendía que acompañar también es una forma de crear. Donde la escucha ocupaba el lugar que tantas veces ocupa la urgencia.

Y así, casi sin advertirlo, el refugio dejó de estar únicamente en el lugar del taller. Empezó a instalarse dentro de quienes lo habitaban.

Porque eso propone la Arteterapia, un lugar seguro que la experiencia vivida allí deja de pertenecer al espacio físico y comienza a formar parte de la memoria del cuerpo. Permanece mucho después de que las mesas se recojan, los pinceles se limpien y las cajas de materiales vuelvan a cerrarse.

habitar la creacion 4

Quizá por eso cuesta hablar de finales.

Los refugios no terminan.

Cambian de forma.

Se vuelven recuerdo cuando hace falta recordar.

Se vuelven fuerza cuando aparecen las dudas.

Se vuelven imagen cuando las palabras no alcanzan.

Se vuelven presencia incluso en la distancia.

Hoy este proyecto está llegando al final de un recorrido compartido. Un punto y seguido escrito con gratitud hacia todas las personas que lo hicieron posible: quienes confiaron, quienes sostuvieron el marco, quienes acompañaron los procesos, quienes se permitieron explorar lo desconocido y, sobre todo, quienes tuvieron el valor de entrar en la creación sin saber exactamente qué iban a encontrar.

Porque crear siempre implica un acto de valentía, es aceptar que no todo puede controlarse, es abrir un espacio para que aparezca lo inesperado. Y es dejar que algo cambie.

Nos llevamos cientos de imágenes, de conversaciones, de silencios compartidos y de pequeños gestos que probablemente nadie fotografió. Nos llevamos las huellas invisibles que deja aquello que ha sido verdadero. Esas que no caben en una memoria digital, pero permanecen mucho tiempo en la memoria afectiva.

Si alguna enseñanza deja este camino es que toda persona necesita, al menos una vez en la vida, un lugar donde no tenga que demostrar nada para ser acogida. Un lugar donde la creatividad no sea una habilidad, sino una forma de respirar. Donde el cuidado no sea una excepción, sino el punto de partida. Donde la belleza no nazca de la perfección, sino de la autenticidad.

Quizá ese sea el verdadero sentido de un refugio. No protegernos del mundo, sino recordarnos, una y otra vez, que incluso en medio de la intemperie, el caos y el desastre, siempre es posible construir un lugar desde el que volver a empezar.

Y eso, al fin y al cabo, es también crear.


María José García Yus 

Coordinadora Proyecto ‘El Refugio Creativo’

Envíanos un mensaje

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email
Facebook
Soledad Yunge

Instituto Casa do Todos en São Paulo, Brasil
Una casa-territorio de creación: el convivio y la arteterapia, caminos para construir un lugar.

Durante la I Jornada Iberoamericana de Arteterapia Grefart, los días 19 y 20 de abril de 2025 en Arequipa, Perú, presentaré mi experiencia como arteterapeuta en el Instituto Casa do Todos. Desde noviembre de 2024, acompaño a dos mujeres en sesiones individuales de arteterapia y también durante los momentos de convivio entre ellas, otras personas atendidas y profesionales en la rutina de la casa.

Cuando vienen a sesión, también se encuentran con muchas personas que están allí, participando en distintos talleres, preparando un café o plantando en el huerto. Es una propuesta de cuidado a las personas que me convoca a una escucha y un sostén en diferentes espacios y tiempos del encuentro en la casa, donde la sesión es parte de toda una estructura de apertura a la expresión de cada persona, respetando su manera de ser y existir.

Esta casa, ubicada en São Paulo, lleva 20 años actuando en el ámbito del cuidado humano y creando la posibilidad de atención para personas de diferentes edades, con discapacidad intelectual, física, en sufrimiento psíquico o que viven en diversas situaciones de exclusión. Es un espacio inspirado la Casa das Palmeiras de Nise da Silveira (1956) donde lo terapéutico, el arte y el convivio se entrelazan creando una red de afectos que construyen un lugar.

Allí, la arteterapia, además del psicoanálisis, ha sido desde siempre uno de los pilares del trabajo para acompañar y observar el movimiento de la naturaleza humana, de los mundos subjetivos y objetivos que emergen en las relaciones y en el espacio de creación individual y grupal. La forma que nutre la terapia de la casa es creer que la persona es quien realiza el trabajo, las transformaciones y las creaciones necesarias para sostener su vida psíquica.

Giancarlo Biaggi

“Artes expresivas, psicosis y transformación colectiva: caminos de sanación hacia el encuentro con las Imágenes del Alma”

La presente exposición explora el uso de las artes expresivas como herramienta terapéutica para el tratamiento de personas con psicosis, desde una perspectiva basada en la psicología analítica junguiana.

El arte, como una de las formas más antiguas de expresión humana, permite conectar con las imágenes del inconsciente, actuando como un puente entre el mundo interno y la realidad externa. Esta capacidad simbólica de la psique, según Jung, se convierte en un motor esencial para la sanación psicológica y espiritual.

Inspirándonos en las contribuciones de autores como John Weir Perry y Nise da Silveira, ambos psiquiatras y analistas junguianos, que han propuesto abordajes que contemplan más allá de los síntomas, abarcando la complejidad psíquica, desde su profundidad. A través de una revalorización de la experiencia psicótica no solo como un trastorno, sino como un proceso transformador que, si es facilitado adecuadamente, puede conducir a una renovación profunda de la psique.

Perry identificó en la psicosis una oportunidad de integración simbólica y reorganización del yo, mientras que da Silveira demostró cómo el arte puede facilitar el diálogo entre el inconsciente y la conciencia, promoviendo la elaboración simbólica y la restauración del Self.

En contraste con el paradigma biomédico predominante, que reduce la psicosis a un conjunto de síntomas tratados principalmente con medicación, se presentan enfoques terapéuticos integrales que incorporan las artes expresivas. Estas técnicas no solo re-significan el sufrimiento, sino que también fomentan la empatía y la conexión humana, transformando la percepción social de la salud mental.

Investigaciones recientes destacan cómo el arte, integrado en estructuras psicoterapéuticas, puede fortalecer la estructura del yo, facilitar la re-elaboración del contenido psicótico y promover la reintegración social. La siguiente ponencia es sobre la experiencia clínica de un programa de rehabilitación integral en salud mental que desarrollamos e implementamos en un hospital psiquiátrico de Lima, Perú, ofreciendo un modelo innovador que combina talleres de artes expresivas, marcos míticos y rituales, y una visión simbólica-arquetípica para abordar las necesidades psicológicas y espirituales de los pacientes.

Basado en más de cinco años de experiencia, este enfoque busca no solo la sanación individual, sino también la transformación colectiva, promoviendo un cambio cultural en la forma de entender y abordar los trastornos psicóticos.

Finalmente, se reflexiona sobre cómo este proceso ha transformado tanto a los pacientes como al equipo terapéutico, modelando una comunidad basada en la creatividad y el encuentro con las imágenes del alma.

Daniella Manrrique

Arteterapia en autismo infantil.
Los hilos de Rudy

Una exploración sobre como la arteterapia se mueve y vive en la neurodiversidad específicamente en la infancia. Una investigación en la que ambos aprendimos a relacionar dos mundos e invitar a indagar estos espacios sumergidos más allá de un diagnóstico, trazando hilos que llevaban a lo más profundo de estos mares que sostenían estos vacíos. Donde estos encuentros y desencuentros acogidos con la presencia, la escucha sin palabras, la mirada más allá de las demandas externas, el danzar y el jugar en sus distintas formas; daban lugar a lo que albergaba lo más importante de lo que trascendía en la propia existencia de Rudy.

Durante mi último año de formación como arteterapeuta, acompaño a Rudy, un niño con autismo severo. En el transcurso me surgían muchas cuestiones: ¿Cómo iba a ser este escuchar sin pablaras, que continúe re-sonando y sostenerlo? ¿De qué manera nos íbamos a relacionar siendo tan diferentes aparentemente? ¿Cómo iba a lograr para poder entrar en su mundo y acoger todo lo que él traía? Las mismas “limitaciones” se transformaban en propuestas, en algo distinto, asombroso y a su vez poético.

Atravesamos la lejanía, dando vueltas, descubriendo mundos – su mundo, trazando cuidadosos y valientes caminos con hilos llenos de confianza; en un silencio infinito lleno de emociones y sensaciones hacia un encuentro único y real.

Exploramos juntos estos encuentros giratorios. Donde logramos reconocer aquel suspiro antes del salto a lo profundo, descubrir esta otra mirada singular, integrar el respeto hacia esta persona acogiendo su complejidad. Y de esta forma re-aparece su vida la cual la hacemos latir y existir con sus creaciones y sus propias propuestas e investigaciones. Descubrimos este otro maravilloso lugar, donde él puede sentir y estar en sus distintas formas, abriendo infinitas posibilidades.

Andrea Ossandón Solar

"Del espacio público a la vivencia íntima: la ciudad como material en Arteterapia. Intervención con un colectivo de adultos que han vivido crisis psicóticas"

Del espacio público a la vivencia íntima nace de una intervención arteterapéutica realizada en el contexto de dos años de encuentros semanales con un grupo de ocho adultos que asisten de forma diurna a la Corporación de Familiares y Amigos de Personas con Esquizofrenia (CORFAPES) en Santiago de Chile. Este periodo de tiempo arroja material valioso para reflexionar sobre la práctica de la arteterapia en su conjunto y sobre asuntos específicos referidos a la Salud Mental y al marco arteterapéutico, uno de ellos: el lugar. El lugar en respuesta a la voluntad del encuentro. Y de todo aquello inesperado o incalculable que pertenece intrínsicamente a la sesión arteterapéutica, dándole forma, sentido y coherencia al proceso de cada persona. Esta exposición comparte hitos o bolsones de emocionalidad de una de las personas que participaron y de cómo aquellos momentos significativos incidieron en la percepción de sus asuntos íntimos, desde la singularidad de una sesión, realizada en el espacio público con aquellos recursos materiales existentes, cargados de significancia y cotidianidad para el grupo. Un paisaje a disposición del otro para abrir y hacer uso de ese objeto al servicio de una nueva creación.

El lugar y como lo vivenciamos transformado en calidad de puente para el proceso creador y,  la experiencia,  en un registro de la elasticidad del marco arteterapéutico. En un colectivo que vive la exclusión de forma permanente, en una cotidianidad que no nos permite mirar lo que vemos para en un momento hacer una pausa.

KAREN GRANZOTTO

Proyecto Matices:
Arteterapia en residencia Koinomadelfia de niños, niñas bajo protección del Estado en Chile, realizado por Fundación BAC.

El presente artículo es la descripción del proceso del proyecto Matices en la residencia Koinomadelfia, la cual ofrece un espacio creativo, reparatorio y terapéutico para niños, niñas de primera y segunda infancia. Este enfoque busca promover el bienestar emocional y psicológico de los participantes, quienes, debido a diversas circunstancias adversas y vulneradoras, se encuentran en un entorno de cuidado alternativo y proteccional. El arte como terapia se presenta como una herramienta poderosa para facilitar la expresión de sentimientos y experiencias difíciles de verbalizar.

El programa se estructura en sesiones semanales, donde se integran diversas técnicas artísticas como la pintura, el dibujo, la escultura y el collage. Estas actividades no solo fomentan la creatividad, sino que también sirven como medio para que los niños y niñas exploren sus emociones, resignifiquen experiencias traumáticas, desarrollen habilidades sociales y mejoren su autoestima. Cada sesión comienza con una breve dinámica de calentamiento para crear un ambiente seguro y acogedor, seguido de la actividad principal, donde los niños y niñas son guiados por el equipo de intervención interdisciplinario de Fundación BAC, compuesto por arteterapeutas, actrices y psicólogas .

A través de la creación artística, los niños y niñas tienen la oportunidad de compartir sus historias y vivencias, lo que les ayuda a procesar sus emociones y a establecer una conexión con sus compañeros de residencia. Además, se promueve la reflexión y el diálogo en grupo, fomentando un sentido de comunidad y apoyo mutuo.

Matices ha demostrado ser eficaz en la mejora del bienestar emocional de los niños, así como en el fortalecimiento de sus habilidades comunicativas y relacionales. A largo plazo, se espera que estas experiencias contribuyan a una mejor adaptación y resiliencia en sus vidas, facilitando su integración en la sociedad. El arte como terapia se consolida como una práctica valiosa dentro del enfoque integral de cuidado en la residencia Koinomadelfia.

Sofía Palacios

“Imágenes de la maternidad, un rito de pasaje en cada nacimiento” Artes expresivas y acompañamiento de doula

Desde el año 2010 vengo acompañando a mujeres en sus procesos de nacer como madres. Inicialmente me pregunté ¿cómo desde las Artes Expresivas se puede ofrecer un acompañamiento a mujeres en proceso de embarazo, parto y posparto que favorezca el nacimiento de la madre consciente?

Lo cual me llevó a explorar como mujer, madre, doula, acompañante/terapeuta y artista, y a desarrollar una propuesta de acompañamiento que integra dichas dimensiones.

La propuesta de acompañamiento como doula desde las Artes expresivas se puede dar tanto de manera grupal como individual. De las dos maneras consiste en ofrecer un espacio de acogida para el proceso emocional, con recursos de la somática y de diversos lenguajes artísticos para explorar la maternidad como una experiencia que interpela tanto como acoge la oportunidad de resignificar y renacer. De esta manera cada mujer encuentra en la relación con su cuerpo y los materiales de arte los recursos para atravesar el trabajo de parto, así como las metáforas que acompañen su proceso de autoconocimiento como mujeres madres. Al finalizar revisamos las producciones artísticas para recoger qué les cuenta sobre su proceso, sobre sus preguntas, sus dudas y sus recursos. En la ponencia se compartirán imágenes y frases testimoniales.

María José García Yus

Proyecto “Un Refugio Creativo”

El Proyecto “Un Refugio Creativo”, se desarrolla desde Grefart en coordinación con la ONG Educo y FAMPA Valencia. Un proyecto para dar respuesta a la situación de vulnerabilidad comunitaria causada por las inundaciones del 29 de octubre de 2024 provocadas por el fenómeno meteorológico de la DANA que destruyó municipios enteros de la provincia de Valencia (España).

La intervención realizada desde la Arteterapia se enmarca en varios campamentos organizados para los menores de las zonas afectadas, que en la mayoría de los casos, habían perdido los colegios y que desde hacía casi un mes que no habían tenido la oportunidad de encontrarse todos en un mismo lugar. En estos espacios, un total de 120 menores han recibido acompañamiento psico-social integral y han tenido la oportunidad de conectar con entornos naturales y saludables.

El espacio de arteterapia, acompañado por nueve arteterapeutas residentes en la Comunidad Valenciana, ha jugado un papel fundamental a la hora de acompañar las vivencias traumáticas de los menores desde la creación artística. Juntos han podido construir sus refugios y espacios seguros en los que expresarse libremente, de un modo sostenido y acompañado.

Seguimos trabajando para ofrecer una continuidad al proyecto, concretando una intervención artístico – social a nivel comunitario para este contexto concreto de desastre natural y poniendo el foco de atención en promover la recuperación emocional de las personas.

En la I Jornada Iberoamericana de Grefart celebrada en Perú, como coordinadora del proyecto, presentaré la experiencia en el desarrollo e implementación, además de las nuevas líneas de acción para su continuidad.