Con espontaneidad, humor y entusiasmo, Alejandro habló sobre el acto de crear sin entender; como un pulso que busca algo y que, tal vez con el tiempo, cobra sentido. Un «sin saber» que se fue hilando a medida que sus palabras e ideas vibraban en el aire, recorriendo su larga trayectoria desde la experimentación. A través de proyectos como las fotografías de las puertas de los vecinos, las manchas de café, los dibujos con instrucciones o el proyecto «pre posicional…», Alejandro nos sumergió con afecto en preguntas sin respuesta.
Exploramos cómo hacer de la experiencia algo poético, permitiendo que las cosas nos hablen para transformar lo cotidiano en extraordinario. Reflexionamos sobre cómo algo toma sentido —que no significado—, el juego, y el acto de mover las cosas para verlas desde otros puntos de vista. Fue un encuentro envolvente sobre cómo lo creativo abre la posibilidad a la vitalidad y al sentirse vivo a través del arte; en palabras del artista: “como trabajar con la incertidumbre”.
Esto va de desenfocarse… de luchar contra lo aprendido de uno mismo y ponerse en juego más allá de la identidad para sortear la repetición. Se trata de dar tiempo al tiempo para que pasen cosas, dándose la ocasión de ver y encontrar las grietas por donde atraviesa la luz.
A continuación, inspiradas por la serie “Obras que usted mismo pueda hacer” de Alejandro Martínez Parra, las arteterapeutas Ada Gurdiel y Marina Escarda nos invitaron a un tiempo para experimentar. Con la arcilla, la cuerda y el papel, nos sumergimos en el taller.
después de la comida, visitamos el Museo de Arte Contemporáneo Patio Herreriano.



