Vida, creación y naturaleza: mismo río, misma agua, mismo latido

Hace unos pocos años, mientras iba introduciéndome en el mundo de la Arteterapia, fui paralelamente adentrándome en prácticas que me acompañaran en un proceso de búsqueda, comprensión y expresión de mi mundo interno. En ese momento, como lo fue durante muchos años, era muy confuso, desordenado y fragmentado. En esa búsqueda encontré un océano frondoso de personas, saberes y miradas de las que me nutrí muchísimo, entre ellas, prácticas vinculadas a la danza y al movimiento, a la creación en la naturaleza y caminar de manera más apreciativa y contemplativa en la naturaleza. Poco a poco, se fue abriendo otro nivel perceptivo y contemplativo en estos lugares y en mí... A pesar de que siempre sentí, a mi entender, un respeto muy grande por la naturaleza y la importancia de atender la ecología, siempre comprendía la naturaleza como un paisaje, algo muy grande, pero que de alguna manera era algo externo. Gracias a vivenciar en diferentes ocasiones la maravillosa práctica “Arte Basal” creada por Andrea Eguren, amiga y arteterapeuta, mi entendimiento, práctica y sentir respecto al ser-estar en la naturaleza dió un vuelco.

Su propuesta de investigación creadora con la naturaleza (que somos) invita a sentir, (re)vivir y (re)cordar ese vínculo. Me abrió al mundo de la Ecología Profunda, y de allí fui también investigando sobre Ecopsicología, la Ecología Reverencial, etc. Estas miradas, junto otros procesos que iba vivenciando me llevaron a interrogarme sobre qué es naturaleza, la vida, crear, la tierra, el cuerpo, la materia, la belleza, la artesanía…  No desde un lugar conceptual sino desde una exploración más sentida y encarnada. El Posgrado Cuerpo y Arte de la Escuela ALAS me brindó la oportunidad de confirmar esa relación de la creación, la existencia y el misterio… Una de las lecturas que nos recomendaron «Free Play: Improvisation in Life and Art» de Stephen Nachmanovitch fue fundamental para mí. ¿Qué relación tenía mi acceso interno a la improvisación en la danza con la presencia y escucha que pide la vida?

Sentía como se iba tejiendo un sentido que ya habitaba en mí pero no encontraba referentes. Así, mi relación cotidiana y sagrada con el caminar en la naturaleza se fue trenzando con estos saberes y prácticas que iba adquiriendo… junto al deseo de estar cada vez más rodeada de quietud, belleza y naturaleza. Hasta que un hacer en lo íntimo de mi día a día fue tomando un lugar del deseo que esta investigación, reflexión e interrogación fuera compartida. De allí salieron los Paseos Creativos en la Naturaleza, que combinan paseos contemplativos, con propuestas sensoriales, creación a partir de la experiencia y sobre todo, vivencia, calma, poesía sentida y escucha profunda. También surgieron los talleres Texturas del Sentir y Tierra Adentro con la voluntad de profundizar más en esta relación cuerpo-materia-consciencia-sentir-naturaleza.

Me parece hermoso como caminar, estar, habitar y crear en un entorno natural favorece una presencia más nítida, agudiza la percepción y la contemplación nos lleva a un estado de escucha cada vez más sutil, sea este desde la mirada, el tacto, el olfato, el oído… Es como si estar en ese entorno nos vuelve más porosos al lugar, su paisaje y podemos encontrar más quietud y silencio interno para poder ensanchar nuestro ser y alinearlo con el tono del bosque… Así mismo, un paisaje en el que, de entrada, «sólo se ven cuatro cosas», un aspecto de alguna manera monocromático, se va poco a poco desvelando con una multiplicidad de elementos diversos… También se relaja el ritmo interno y aumenta el sentido de apreciar aquello que es valioso. Recuerdo un día empezando un Paseo Creativo, en que mientras daba las consignas de la primera propuesta me di cuenta como yo, sentí como mi tono interno, de voz, de movimiento había bajado muchísimo, sintonizándose con el del bosque.

El buscar la experiencia, la vivencia misma de lo que nos está provocando estar, respirar, sentarnos allí, abre una dimensión en la que la atención se abre cada vez más a aquello primordial que nos sucede por dentro y aquello que acontece fuera. Nos permite estar dentro y fuera. De las cosas que más agradezco y me emocionan es el poder estar al aire libre, rodeadas del mundo vivo y de tanta belleza y singularidad. Cuando veo los cuerpos poéticos instalados en un lugar en ese entorno tan aparentemente mundano, me emociona, se me llena el corazón. Como comenta Andrés Waksman, cuando entras en un bosque no hay ningún árbol igual, sinó que cada uno es singular, como los cuerpos humanos.

A veces me sorprende la sencillez de la propuesta y el abasto de su posibilidad, como si fuera un contexto-escenario-cuerpo donde se expande el ser y su potencial creador. Más que buscar crear o tener una experiencia extraordinaria, me interesa más bien generar un espacio de escucha, confianza y seguridad que permita cultivar un estado de presencia que facilite dialogar con el lugar de una manera más sentida y verdadera. Es más bien buscar el no hacer que abre, permite, elabora, una presencia delicada y sensible. Para mi expande lo poético, la belleza, lo genuino y sencillo de nuestro paso por la tierra, favoreciendo un respeto profundo por la Naturaleza, por el sentirnos parte de un todo o de más que un solo yo/nosotros. Estar en lo vivo también pide respeto, reconocimiento y humildad.

La misma investigación creadora de buscar «materiales naturales» para la expresión creadora me ha llevado a tomar aún más consciencia y responsabilidad sobre cómo me relaciono con esos elementos, qué materiales uso en mi día a día, de dónde vienen, qué impacto tiene, cómo me “deshago” de ellos… Varias personas que han venido a los Paseos Creativos han agradecido que la vivencia les haya traído no sólo una dimensión de autoobservación de su mundo interno sino cómo se relacionan con el entorno. En este sentido, me parece muy interesante todos los interrogantes y reflexiones que conlleva crear en la naturaleza. Para una cosmovisión occidental, cuestiona elementos como el permiso (quién soy yo para decidir qué hago con lo que toco, recojo o ocupo),  interroga qué es lo que está vivo (¿es más «sano» recoger hojas secas que las vivas?), la relación humana con la naturaleza (¿cuánta cantidad de materia hará daño a este lugar?, ¿cómo se qué hará daño?¿qué tipo de relación mantenemos con este mundo vivo?) y la comunicación e interdependencia con ese mismo lugar / la vida / la naturaleza (¿qué compartimos? ¿cómo podemos comunicarnos?).

Realizar el Máster Integrativo de Arteterapia de GREFART no sólo formalizó mi formación como arteterapeuta sino que de manera inesperada me llevó a desarrollar un lenguaje artístico propio, trayéndome a un diálogo creador profundamente sensible, sincero y honesto. Este proceso se nutrió especialmente gracias al proceso arteterapéutico que he recibido a lo largo de 3 años, que se ha basdo especialmente de sesiones en la naturaleza. Estas sesiones han enriquecido muchísimo mi práctica artística y arteterapéutica, llevándome a la investigación poética, performática y a la creación de gran formato con elementos de la naturaleza y participando en dos ocasiones en Festivales de Land Art.

Veo el proyecto ECO A como un gesto de acercamiento, de estrechar la grieta que abrimos siglos atrás con la naturaleza. Más allá de posicionamientos políticos, visiones del mundo diferentes, muchas personas se ven afectadas por este fenómeno. Qué regalo poder tener un espacio donde compartir inquietudes, sensaciones, miedos respecto a esta inquietud, sentirnos acompañadas, y poder elaborar, procesar, integrar la propia relación con la eco-ansiedad a través del arte. Me pregunto cómo hacer de esta práctica, de esta investigación arte terapéutica en la naturaleza un espacio de acercamiento y unión con la naturaleza que somos y no perpetuar dinámicas dañinas para esta? Del mismo modo, cómo esta experiencia de reciprocidad, reconocimiento, agradecimiento, interdependencia puede recordarnos aquello que somos, favoreciendo el acercamiento y la sacralidad? Siento plena confianza en que una propuesta así, entre medio de lluvias torrenciales, calores desorbitados, ciclos naturales interrumpidos y desorientados, pérdida de la biodiversidad… puede recordarnos que formamos parte del tejido vivo de la vida y el poder creador como un pulso inherente a la existencia humana que nos permite mantener vivo nuestro latido compartido.

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Soledad Yunge

Instituto Casa do Todos en São Paulo, Brasil
Una casa-territorio de creación: el convivio y la arteterapia, caminos para construir un lugar.

Durante la I Jornada Iberoamericana de Arteterapia Grefart, los días 19 y 20 de abril de 2025 en Arequipa, Perú, presentaré mi experiencia como arteterapeuta en el Instituto Casa do Todos. Desde noviembre de 2024, acompaño a dos mujeres en sesiones individuales de arteterapia y también durante los momentos de convivio entre ellas, otras personas atendidas y profesionales en la rutina de la casa.

Cuando vienen a sesión, también se encuentran con muchas personas que están allí, participando en distintos talleres, preparando un café o plantando en el huerto. Es una propuesta de cuidado a las personas que me convoca a una escucha y un sostén en diferentes espacios y tiempos del encuentro en la casa, donde la sesión es parte de toda una estructura de apertura a la expresión de cada persona, respetando su manera de ser y existir.

Esta casa, ubicada en São Paulo, lleva 20 años actuando en el ámbito del cuidado humano y creando la posibilidad de atención para personas de diferentes edades, con discapacidad intelectual, física, en sufrimiento psíquico o que viven en diversas situaciones de exclusión. Es un espacio inspirado la Casa das Palmeiras de Nise da Silveira (1956) donde lo terapéutico, el arte y el convivio se entrelazan creando una red de afectos que construyen un lugar.

Allí, la arteterapia, además del psicoanálisis, ha sido desde siempre uno de los pilares del trabajo para acompañar y observar el movimiento de la naturaleza humana, de los mundos subjetivos y objetivos que emergen en las relaciones y en el espacio de creación individual y grupal. La forma que nutre la terapia de la casa es creer que la persona es quien realiza el trabajo, las transformaciones y las creaciones necesarias para sostener su vida psíquica.

Giancarlo Biaggi

“Artes expresivas, psicosis y transformación colectiva: caminos de sanación hacia el encuentro con las Imágenes del Alma”

La presente exposición explora el uso de las artes expresivas como herramienta terapéutica para el tratamiento de personas con psicosis, desde una perspectiva basada en la psicología analítica junguiana.

El arte, como una de las formas más antiguas de expresión humana, permite conectar con las imágenes del inconsciente, actuando como un puente entre el mundo interno y la realidad externa. Esta capacidad simbólica de la psique, según Jung, se convierte en un motor esencial para la sanación psicológica y espiritual.

Inspirándonos en las contribuciones de autores como John Weir Perry y Nise da Silveira, ambos psiquiatras y analistas junguianos, que han propuesto abordajes que contemplan más allá de los síntomas, abarcando la complejidad psíquica, desde su profundidad. A través de una revalorización de la experiencia psicótica no solo como un trastorno, sino como un proceso transformador que, si es facilitado adecuadamente, puede conducir a una renovación profunda de la psique.

Perry identificó en la psicosis una oportunidad de integración simbólica y reorganización del yo, mientras que da Silveira demostró cómo el arte puede facilitar el diálogo entre el inconsciente y la conciencia, promoviendo la elaboración simbólica y la restauración del Self.

En contraste con el paradigma biomédico predominante, que reduce la psicosis a un conjunto de síntomas tratados principalmente con medicación, se presentan enfoques terapéuticos integrales que incorporan las artes expresivas. Estas técnicas no solo re-significan el sufrimiento, sino que también fomentan la empatía y la conexión humana, transformando la percepción social de la salud mental.

Investigaciones recientes destacan cómo el arte, integrado en estructuras psicoterapéuticas, puede fortalecer la estructura del yo, facilitar la re-elaboración del contenido psicótico y promover la reintegración social. La siguiente ponencia es sobre la experiencia clínica de un programa de rehabilitación integral en salud mental que desarrollamos e implementamos en un hospital psiquiátrico de Lima, Perú, ofreciendo un modelo innovador que combina talleres de artes expresivas, marcos míticos y rituales, y una visión simbólica-arquetípica para abordar las necesidades psicológicas y espirituales de los pacientes.

Basado en más de cinco años de experiencia, este enfoque busca no solo la sanación individual, sino también la transformación colectiva, promoviendo un cambio cultural en la forma de entender y abordar los trastornos psicóticos.

Finalmente, se reflexiona sobre cómo este proceso ha transformado tanto a los pacientes como al equipo terapéutico, modelando una comunidad basada en la creatividad y el encuentro con las imágenes del alma.

Daniella Manrrique

Arteterapia en autismo infantil.
Los hilos de Rudy

Una exploración sobre como la arteterapia se mueve y vive en la neurodiversidad específicamente en la infancia. Una investigación en la que ambos aprendimos a relacionar dos mundos e invitar a indagar estos espacios sumergidos más allá de un diagnóstico, trazando hilos que llevaban a lo más profundo de estos mares que sostenían estos vacíos. Donde estos encuentros y desencuentros acogidos con la presencia, la escucha sin palabras, la mirada más allá de las demandas externas, el danzar y el jugar en sus distintas formas; daban lugar a lo que albergaba lo más importante de lo que trascendía en la propia existencia de Rudy.

Durante mi último año de formación como arteterapeuta, acompaño a Rudy, un niño con autismo severo. En el transcurso me surgían muchas cuestiones: ¿Cómo iba a ser este escuchar sin pablaras, que continúe re-sonando y sostenerlo? ¿De qué manera nos íbamos a relacionar siendo tan diferentes aparentemente? ¿Cómo iba a lograr para poder entrar en su mundo y acoger todo lo que él traía? Las mismas “limitaciones” se transformaban en propuestas, en algo distinto, asombroso y a su vez poético.

Atravesamos la lejanía, dando vueltas, descubriendo mundos – su mundo, trazando cuidadosos y valientes caminos con hilos llenos de confianza; en un silencio infinito lleno de emociones y sensaciones hacia un encuentro único y real.

Exploramos juntos estos encuentros giratorios. Donde logramos reconocer aquel suspiro antes del salto a lo profundo, descubrir esta otra mirada singular, integrar el respeto hacia esta persona acogiendo su complejidad. Y de esta forma re-aparece su vida la cual la hacemos latir y existir con sus creaciones y sus propias propuestas e investigaciones. Descubrimos este otro maravilloso lugar, donde él puede sentir y estar en sus distintas formas, abriendo infinitas posibilidades.

Andrea Ossandón Solar

"Del espacio público a la vivencia íntima: la ciudad como material en Arteterapia. Intervención con un colectivo de adultos que han vivido crisis psicóticas"

Del espacio público a la vivencia íntima nace de una intervención arteterapéutica realizada en el contexto de dos años de encuentros semanales con un grupo de ocho adultos que asisten de forma diurna a la Corporación de Familiares y Amigos de Personas con Esquizofrenia (CORFAPES) en Santiago de Chile. Este periodo de tiempo arroja material valioso para reflexionar sobre la práctica de la arteterapia en su conjunto y sobre asuntos específicos referidos a la Salud Mental y al marco arteterapéutico, uno de ellos: el lugar. El lugar en respuesta a la voluntad del encuentro. Y de todo aquello inesperado o incalculable que pertenece intrínsicamente a la sesión arteterapéutica, dándole forma, sentido y coherencia al proceso de cada persona. Esta exposición comparte hitos o bolsones de emocionalidad de una de las personas que participaron y de cómo aquellos momentos significativos incidieron en la percepción de sus asuntos íntimos, desde la singularidad de una sesión, realizada en el espacio público con aquellos recursos materiales existentes, cargados de significancia y cotidianidad para el grupo. Un paisaje a disposición del otro para abrir y hacer uso de ese objeto al servicio de una nueva creación.

El lugar y como lo vivenciamos transformado en calidad de puente para el proceso creador y,  la experiencia,  en un registro de la elasticidad del marco arteterapéutico. En un colectivo que vive la exclusión de forma permanente, en una cotidianidad que no nos permite mirar lo que vemos para en un momento hacer una pausa.

KAREN GRANZOTTO

Proyecto Matices:
Arteterapia en residencia Koinomadelfia de niños, niñas bajo protección del Estado en Chile, realizado por Fundación BAC.

El presente artículo es la descripción del proceso del proyecto Matices en la residencia Koinomadelfia, la cual ofrece un espacio creativo, reparatorio y terapéutico para niños, niñas de primera y segunda infancia. Este enfoque busca promover el bienestar emocional y psicológico de los participantes, quienes, debido a diversas circunstancias adversas y vulneradoras, se encuentran en un entorno de cuidado alternativo y proteccional. El arte como terapia se presenta como una herramienta poderosa para facilitar la expresión de sentimientos y experiencias difíciles de verbalizar.

El programa se estructura en sesiones semanales, donde se integran diversas técnicas artísticas como la pintura, el dibujo, la escultura y el collage. Estas actividades no solo fomentan la creatividad, sino que también sirven como medio para que los niños y niñas exploren sus emociones, resignifiquen experiencias traumáticas, desarrollen habilidades sociales y mejoren su autoestima. Cada sesión comienza con una breve dinámica de calentamiento para crear un ambiente seguro y acogedor, seguido de la actividad principal, donde los niños y niñas son guiados por el equipo de intervención interdisciplinario de Fundación BAC, compuesto por arteterapeutas, actrices y psicólogas .

A través de la creación artística, los niños y niñas tienen la oportunidad de compartir sus historias y vivencias, lo que les ayuda a procesar sus emociones y a establecer una conexión con sus compañeros de residencia. Además, se promueve la reflexión y el diálogo en grupo, fomentando un sentido de comunidad y apoyo mutuo.

Matices ha demostrado ser eficaz en la mejora del bienestar emocional de los niños, así como en el fortalecimiento de sus habilidades comunicativas y relacionales. A largo plazo, se espera que estas experiencias contribuyan a una mejor adaptación y resiliencia en sus vidas, facilitando su integración en la sociedad. El arte como terapia se consolida como una práctica valiosa dentro del enfoque integral de cuidado en la residencia Koinomadelfia.

Sofía Palacios

“Imágenes de la maternidad, un rito de pasaje en cada nacimiento” Artes expresivas y acompañamiento de doula

Desde el año 2010 vengo acompañando a mujeres en sus procesos de nacer como madres. Inicialmente me pregunté ¿cómo desde las Artes Expresivas se puede ofrecer un acompañamiento a mujeres en proceso de embarazo, parto y posparto que favorezca el nacimiento de la madre consciente?

Lo cual me llevó a explorar como mujer, madre, doula, acompañante/terapeuta y artista, y a desarrollar una propuesta de acompañamiento que integra dichas dimensiones.

La propuesta de acompañamiento como doula desde las Artes expresivas se puede dar tanto de manera grupal como individual. De las dos maneras consiste en ofrecer un espacio de acogida para el proceso emocional, con recursos de la somática y de diversos lenguajes artísticos para explorar la maternidad como una experiencia que interpela tanto como acoge la oportunidad de resignificar y renacer. De esta manera cada mujer encuentra en la relación con su cuerpo y los materiales de arte los recursos para atravesar el trabajo de parto, así como las metáforas que acompañen su proceso de autoconocimiento como mujeres madres. Al finalizar revisamos las producciones artísticas para recoger qué les cuenta sobre su proceso, sobre sus preguntas, sus dudas y sus recursos. En la ponencia se compartirán imágenes y frases testimoniales.

María José García Yus

Proyecto “Un Refugio Creativo”

El Proyecto “Un Refugio Creativo”, se desarrolla desde Grefart en coordinación con la ONG Educo y FAMPA Valencia. Un proyecto para dar respuesta a la situación de vulnerabilidad comunitaria causada por las inundaciones del 29 de octubre de 2024 provocadas por el fenómeno meteorológico de la DANA que destruyó municipios enteros de la provincia de Valencia (España).

La intervención realizada desde la Arteterapia se enmarca en varios campamentos organizados para los menores de las zonas afectadas, que en la mayoría de los casos, habían perdido los colegios y que desde hacía casi un mes que no habían tenido la oportunidad de encontrarse todos en un mismo lugar. En estos espacios, un total de 120 menores han recibido acompañamiento psico-social integral y han tenido la oportunidad de conectar con entornos naturales y saludables.

El espacio de arteterapia, acompañado por nueve arteterapeutas residentes en la Comunidad Valenciana, ha jugado un papel fundamental a la hora de acompañar las vivencias traumáticas de los menores desde la creación artística. Juntos han podido construir sus refugios y espacios seguros en los que expresarse libremente, de un modo sostenido y acompañado.

Seguimos trabajando para ofrecer una continuidad al proyecto, concretando una intervención artístico – social a nivel comunitario para este contexto concreto de desastre natural y poniendo el foco de atención en promover la recuperación emocional de las personas.

En la I Jornada Iberoamericana de Grefart celebrada en Perú, como coordinadora del proyecto, presentaré la experiencia en el desarrollo e implementación, además de las nuevas líneas de acción para su continuidad.